Rosa Gallego ha presentado en la mañana de ayer la denuncia en la Fiscalía para que se investiguen posibles delitos penales en la compra irregular de inmuebles por parte del Gobierno de Marea Atlántica al firmante y miembro fundacional de la Marea, Toni Lodeiro.
El juzgado abre diligencias por presunta PREVARICACIÓN del gobierno de Xulio Ferreiro por el caso de la cesión de la cárcel.
Presupuestos Rosa Gallego: "Ferreiro ha logrado que el presupuesto de 2018 sea aún peor que el de 2017 porque no resuelve ni un problema real de los coruñeses y los empeorará porque sube los impuestos a cambio de nada".

lunes, 27 de junio de 2011

ENTREVISTA A JULIO FLORES.

 PRIMER TENIENTE DE ALCALDE Y PORTAVOZ DEL GOBIERNO MUNICIPAL.

“Vamos a invertir más tiempo en solucionar los problemas que en contestar a quienes los crearon” 


Es el número dos del gobierno local y sobre sus hombros recae también el peso de coordinar los servicios de movilidad y seguridad ciudadana. Julio Flores dice ser consciente de la responsabilidad, que afronta con la convicción, señala, de que las cosas pueden hacerse mejor de lo que se han hecho hasta ahora. Y todo ello, aplicando la tan proclamada austeridad de los populares, que también pide a la oposición. 

El conservador sabe bien que los problemas heredados del pasado pueden lastrar la gestión del nuevo ejecutivo, quizás por eso siempre están presentes en su discurso. Se marca el reto de solucionarlos cuanto antes para poder desarrollar su propio programa. Para ello, al resto de partidos solo les pide lealtad.

La reducción de los gastos de funcionamiento del gobierno local obligará a todas las concejalías a apretarse el cinturón, incluida la que dirige Julio Flores. Pero eso, aclara el edil, no les impedirá poner en marcha nuevos proyectos.

—¿Cómo ha sido la entrada en el Ayuntamiento?

—Está siendo muy intensa, porque hay que compaginar la organización de los equipos de trabajo de cada concejalía con el desarrollo de los temas más urgentes que han quedado pendientes del anterior gobierno municipal. Poco a poco vamos haciendo la radiografía sobre el estado financiero de cada área de gestión, para tomar las determinaciones y priorizar los proyectos, pues dependerán de cuál sea la situación real de la economía local.

—¿Puede avanzar algo sobre ese diagnóstico ?

—Las cuentas oficiales dicen una cosa y, ahora, estamos comprobando la situación real de esas cuentas en cada uno de los departamentos, para afinar al máximo la situación financiera. De todo el programa de gobierno que tenemos, estableceremos prioridades. 

—Ser el “hombre fuerte” de este gobierno, ¿supone una responsabilidad añadida?

—Es una responsabilidad que el alcalde haya confiado en mí. Yo huyo mucho de los personalismos, prefiero trabajar en equipo, siempre lo he hecho así, y, desde luego, creo que es una de las grandes virtudes del alcalde. En este caso, ha confiado en mí para esa tarea y espero poder devolverle resultados desde el diálogo, desde el consenso y desde el respeto institucional que tiene que desarrollar la persona que ejerce de portavoz.

—¿Cuáles son las prioridades del ejecutivo?

—Las prioridades están en intentar resolver los problemas que hemos heredado del anterior gobierno municipal. Y, como dijo el alcalde en su toma de posesión, estableceremos un marco en el Ayuntamiento para que pueda favorecerse la creación de empleo. El segundo objetivo es adelgazar al máximo posible los gastos de funcionamiento del gobierno municipal. La decisión que se ha tomado de ahorrar 1,3 millones de euros en este mandato no será la única. Ese ahorro se podrá destinar a blindar el gasto social y a invertir más en los barrios. 

—¿Se ha subido ya al coche oficial?

—No. Nosotros hemos decidido tener un solo vehículo para toda la corporación municipal y la verdad es que nuestra ciudad tiene 37 kilómetros cuadrados y un gobierno municipal no necesita ocho coches oficiales. Nos desplazamos en nuestro propio coche, en taxi, en transporte público.

—¿Qué se hará con los vehículos?

—Estamos barajando varias posibilidades. Buscamos que la decisión que se tome no le cueste dinero a los ciudadanos. 

—El alcalde también ha renunciado a llevar escolta por eso de la austeridad...

—Él tomó esa decisión. No va a haber seguridad oficial a través de escoltas, pero sí otros mecanismos. Si hubiera algún riesgo concreto, reforzaríamos esa seguridad, pero, desde luego, él se ha negado tener tres escoltas como tenía el anterior alcalde, cree que era algo excesivo.

—¿Se ha reunido ya con el resto de portavoces de la corporación?

—Sí. Me han planteado una serie de necesidades para el funcionamiento ordinario, de medios humanos y económicos, y estamos viendo cómo encajar todo. Tenemos que tener claro que la austeridad en estos momentos no es una opción, es una obligación.

—¿Cree que la oposición no le ha dado la confianza necesaria en estos primeros días?

—Creo que han hecho suyo el eslogan de Pachi Vázquez de no darle al gobierno de la Xunta ni un minuto de cortesía. También es cierto que es muy duro pasar de gobernar a ser oposición. Pero lo único que les pedimos es lealtad institucional, que en los grandes temas traten de sumar. Nosotros vamos a invertir más tiempo en solucionar los problemas heredados que en contestar a quienes los han creado.

—¿Puede ser la crisis una excusa para no abordar proyectos nuevos?

—Es evidente que las administraciones públicas han sufrido una disminución importante de la recaudación. También que hay una serie de problemas a los que hay que dar solución. Hay que hacer compatible esos problemas con desarrollar proyectos nuevos. Hemos sido el único partido que ha hecho propuestas nuevas para cada barrio, para cada sector económico, y lo vamos a mantener. Sabíamos que la situación iba a ser complicada, pero la crisis no puede ser una excusa para no emprender proyectos nuevos. Hay cuestiones urbanísticas que nos preocupan, como el edificio Conde de Fenosa, el Agra de San Amaro o el Parque Ofimático. No podemos tener la irresponsabilidad de no buscarles solución.

—¿Hay avances sobre el pacto por las infraestructuras que prometió Carlos Negreira?

—Intentaré mantener contactos periódicos con los grupos y tratar de consensuar decisiones beneficiosas para la ciudad. Es importante un pacto para que desde aquí se marque la hoja de ruta para desarrollar las infraestructuras pendientes, porque son la antesala del empleo. Ha empezado a hacerse realidad la ampliación de Alvedro, es una pena que hayamos tardado diez años, pero es importante, como también lo es no renunciar a proyectos como la ampliación de Alfonso Molina o la autopista. Porque la movilidad favorece a los ciudadanos, pero también a las empresas, para garantizar progreso económico y competir en igualdad de condiciones que en otras ciudades.

—El viento que sopla desde la Xunta es favorable...

—Facilita las cosas que haya una Xunta del mismo color político y, de hecho, ya hemos comprobado la buena disposición del Gobierno gallego. Pondremos todo el empeño para desbloquear asuntos como la Fábrica de Tabacos. Es importante recuperar el diálogo y el contacto personal.

—Ahora que la comarca es “azul”, ¿es el momento de relanzar el área metropolitana?

—Nadie quiere renunciar a su independencia en la gestión, pero también cada uno de los responsables municipales tiene que entender que los ciudadanos piden políticas comunes de servicios, planeamientos urbanísticos, comunicaciones... Tenemos que construir un proyecto a medida, que pueda ofrecer una imagen en el exterior para que las empresas piensen en implantarse y eso depende que hagamos atractiva la calidad de vida del área, el transporte público, las conexiones internas... Tenemos que pensar cuál es modelo más eficaz, menos burocrático y que genere empleo y calidad de vida.

La apuesta decidida por el transporte público es uno de los objetivos del nuevo gobierno. Eso incluye articular, por fin, una red de metro ligero.

—¿Tienen solución los problemas de tráfico?

—Sí. Lo que hay es que abordar las soluciones desde una perspectiva global. Hay que terminar ese estudio de movilidad encargado por el anterior gobierno. Y a partir de ahí, plantearemos un plan global, que pasa por potenciar el transporte público. Tenemos que intentar que el transporte público sea una opción preferente para los ciudadanos, algo que se consigue potenciando el actual sistema, y, en segundo lugar, hacer un estudio de reordenación del tráfico interno y externo y poniendo a disposición de los ciudadanos una red de aparcamientos disuasorios.

A todo ello hay que añadirle una apuesta por el metro ligero.
Tenemos la ventaja de que la estructura ferroviaria está puesta y hay que aprovecharla. La Xunta ha tenido que comenzar un nuevo estudio, porque, desgraciadamente, el que dejó hecho el anterior bipartito tenía una serie de carencias técnicas y económicas evidentes. La primera es que no contemplaba el área metropolitana. Planteaba, por ejemplo, un recorrido por la calle de Panaderas, por el Orzán..., algo bastante sorprendente.

Afortunadamente, el director xeral de Transportes conoce bien la ciudad y que sabe cuáles son las necesidades que tenemos en materia de transporte público. Todos los Ayuntamientos tenemos que colaborar.

—¿Qué plazos se barajan desde el gobierno local cuando se habla del metro ligero?

—Yo creo que a finales de este mandato es un plazo bastante plausible para empezar a ver resultados en este tema. Sé que los estudios se abordan de forma muy seria, que va a haber reuniones y que vamos a colaborar para agilizar ese proyecto. Pero ese proyecto tiene que encajar con otras muchas medidas. Hay que poner las estaciones, los aparcamientos disuasorios, tratar de disminuir un 20% la entrada de vehículos en la ciudad...

—¿Se potenciará el transporte público suprimiendo el carril bus o reorganizándolo?

—Lo que no se puede hacer es poner un parche sin un estudio previo que justifique el porqué se ha puesto un carril bus en calles estrechas cuando los expertos en movilidad dicen que el carril bus tiene que ir por amplias avenidas. Eso no quiere decir que estemos en contra del carril bus, pero hay que hacer un estudio para saber si en esta ciudad es posible implantarlo. A un porcentaje de la población le ha beneficiado en ahorro de tiempo, y a otro porcentaje le ha perjudicado, por lo que vamos a ver como queda ese carril bus, qué medidas complementarias vamos a poner marcha.

—¿Y qué va a pasar con los corredores verdes?

—Vamos a dialogar con los vecinos y con los comerciantes. Son tres obras, o cuatro si incluimos la de La Marina, que se han hecho sin diálogo previo, que han causado problemas añadidos a los vecinos y es evidente que tenemos que priorizar qué tenemos que solucionar ahí. Los vecinos serán los que marquen qué soluciones podemos dar a esas obras, que han sido tremendamente caras.

—¿Es posible articular una Policía de Barrio operativa con la plantilla actual?

—Le he encargado un estudio al director de Seguridad Ciudadana para que podamos ver cuál es la ocupación de cada una de las personas de la plantilla para tratar de garantizar el trabajo administrativo, aumentando la disponibilidad de agentes para desarrollar la Policía de Barrio. Con el contacto que hemos tenido con los vecinos, la Policía de Barrio es una petición masiva.

—Sorprende que se mantenga el director de Seguridad Ciudadana, Germán Lago.

—Los directores de área son personas de confianza, pero en este caso hemos valorado su trayectoria personal, su relación con los cuerpos y fuerzas de seguridad. No nos fijamos en las ideologías, sino en las personas.

—En cambio, su homólogo en Urbanismo ya ha recibido duras críticas.

—Es una táctica habitual que utiliza el PSOE y el BNG para desviar la atención del verdadero problema. No es una cuestión de que un arquitecto haya hecho un proyecto para el Agra de San Amaro, aquí la cuestión es quién ha permitido un desarrollo urbanístico en una zona donde no se debería haber permitido, quién ha aprobado el Plan General que daba el visto bueno a ese desarrollo y quién ha tenido que recordar que ahí no se puede hacer eso, que es la Xunta. El Gobierno gallego lo único que ha hecho es recordar que hay un dictamen de la Unesco que prohibía construir en la zona cinco torres de viviendas.

El edil de Seguridad Ciudadana insta a la Delegación del Gobierno a actuar sobre el campamento de los indignados.

—¿Qué opina del Movimiento 15-M?

—Es un movimiento que empezó con gente que está bastante harta de muchas cosas. Hay que escucharles, pero muchos otros colectivos están indignados por otras muchas cuestiones. El compromiso del gobierno municipal es abrir las puertas de María Pita a cualquier colectivo que tenga algo que decir y ellos tienen muchas cosas. De momento no se han puesto en contacto con nosotros. 

—Pero siguen en el Obelisco.

—Mientras, siguen en el Obelisco porque supongo que así lo ha decidido la Delegación del Gobierno, que es quien tiene las competencias.

—El delegado del Gobierno descargó la responsabilidad sobre el Ayuntamiento.

—La Delegación ha dicho que se trata de una ocupación de vía púbica, que es competencia municipal. Yo no quiero entrar en polémica, pero la ordenanza de ocupación de vía pública está dirigida a actividades comerciales, a eventos, a fiestas... Y ahora estamos hablando de cosas diferentes.

 Cuando hay una manifestación o una concentración, se tiene que pedir permiso a la Delegación del Gobierno y esta autoriza el día y la duración. Por tanto, esta concentración es competencia de la Delegación.

Fuente, Ideal Gallego.